Un pueblo de Burgos ha recurrido a una idea desesperada para que la gente se quede allí: pagarles la comida

Cardeñajimeno es una pequeña localidad de la comarca de Alfoz de Burgos, en Castilla y León, donde viven algo menos de 1.200 vecinos. Su ayuntamiento no está dispuesto a que esa cifra baje y ha decidido atajar el reto de la despoblación poniéndoselo lo más fácil posible a sus habitantes, sobre todo a los mayores. ¿Cómo? Cocinando para ellos y llevándoles la comida a la puerta de casa.
Lo que haga falta con tal de escapar de una "España vaciada" que lleva décadas expandiendo su huella por la península, con el desafío que eso conlleva.
Objetivo: fijar población. España quizás se mueva en cifras récord de población, con 49,4 millones de censados a 1 de octubre de 2025, pero eso no signifique que todo el territorio esté pasando por su mejor momento a nivel demográfico. Al contrario. La 'España récord' oculta también una 'España vaciada' que se ha pasado décadas extendiendo su huella por la península, alimentándose de municipios que se han ido despoblando poco a poco.
Lo advertía antes de la pandemia la Red España de Desarrollo Rural (REDR) al recordaba que en cuestión de dos décadas el número de pueblos con menos de cien vecinos había aumentado un 60%. Un mensaje similar lanzaba en 2024 el Consello de Contas de Galicia al recordar que un centenar de localidades de la región se enfrentan al riesgo de convertirse en pueblos fantasma.
¿Cómo evitarlo? Esa es la pregunta del millón. En un intento por fijar población y no engrosar el mapa de la España vaciada, a lo largo de los últimos años las administraciones se han exprimido el cerebro buscando soluciones.
Algunas ofrecen ayudas económicas para atraer nuevos moradores. Hay ayuntamientos que están haciéndose cargo de negocios locales (gasolineras o ultramarinos) para evitar que sus vecinos se queden sin servicios básicos. Y hace no mucho incluso os hablamos de una localidad remota de la provincia de Soria que llegó a ofrecer casa y negocio en un intento por captar sangre nueva.
Poniéndolo fácil. En Cardeñajimeno (provincia de Burgos), han ido un paso más allá para ponérselo lo más fácil posible a sus habitantes y evitar que los de mayor edad hagan las maletas para mudarse a localidades más grandes. ¿Cómo? Encargándose de su alimentación. La noticia la ha avanzado Burgos Conecta, que el sábado desveló que dos poblaciones de la región "pagarán la comida" a sus mayores para frenar la despoblación que sacude parte de la comunidad.
"Favorecer la permanencia". Las localidades en cuestión son las que conforman el municipio burgalés: Cardeñajimeno y San Medel. Hace unos días su Consistorio lanzó una licitación para buscar profesionales interesados en prestar un "servicio de catering a personas mayores” residentes en la villa.
¿El objetivo? "Favorecer la permanencia en el medio habitual de la persona mayor y evitar la despoblación". En otras palabras, poner los medios necesarios para que ningún anciano de Cardeñajimeno o San Medel se vea forzado a mudarse a Burgos u otra localidad mayor en busca de comodidades.
Pero... ¿Es necesario? El caso de Cardeñajimeno es interesante porque demuestra que la España rural no solo se enfrenta al reto de la despoblación, también lidia con el envejecimiento. Si bien la situación de la villa dista mucho de ser crítica (el INE contabiliza allí 1.185 empadronados, por debajo de los 1.205 de 2022, pero sensiblemente por encima de los que registraba hace dos décadas), no se escapa a la tendencia del resto de España. El 20% de su población tiene más de 60 años y en la localidad residen decenas de octogenarios y nonagenarios.
"Bienestar nutricional". Con el nuevo servicio el Ayuntamiento quiere "proporcionar bienestar nutricional y físico a todos aquellos mayores que, dada su especial situación, así lo precisen". Para conseguirlo incluso contempla que la empresa prepare "diferentes dietas" adaptadas a los usuarios con necesidades especiales. Por ejemplo, diabéticos o gente que necesita comida triturada.
El presupuesto base de licitación es de 16.500 euros por un año, con un precio máximo por menú de 9,6 euros, pero el pliego aclara también que el precio final dependerá de la aceptación del servicio, sus usuarios y cuánta comida soliciten. En la plataforma de contratación del Estado el presupuesto estimado es de 30.000. En otras localidades ya se ofrecen prestaciones similares.
Imagen | Wikipedia
-
La noticia Un pueblo de Burgos ha recurrido a una idea desesperada para que la gente se quede allí: pagarles la comida fue publicada originalmente en Xataka por Carlos Prego .
Fuente: Xataka
Enlace: Un pueblo de Burgos ha recurrido a una idea desesperada para que la gente se quede allí: pagarles la comida

Comentarios
Publicar un comentario