Madrid y Barcelona han construido toda una vida social y empresarial con el AVE. Están descubriendo qué pasa cuando falla

Madrid y Barcelona han construido toda una vida social y empresarial con el AVE. Están descubriendo qué pasa cuando falla

La línea Madrid-Barcelona de alta velocidad ha colapsado. Los trenes no llegan a la hora y nadie paga sus indemnizaciones, Adif ha pedido a las compañías que retiren los servicios de última hora, los precios del puente aéreo se han disparado y hay empresas trabajando a medio gas porque no llegan las mercancías. 

Una columna vertebral social y económica del país se ha fracturado. 

Una ruleta rusa. Coger un tren de alta velocidad entre Madrid y Barcelona es, ahora mismo, una ruleta rusa si lo que quieres es llegar puntual a una cita. El enlace entre las dos ciudades más importantes de España se ha roto vía tren y un viaje de ida y vuelta en el día es poco menos que imposible. 

Es el resultado de una revisión a toda prisa de las vías del tren, consecuencia directa del fatídico accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) y las continuas advertencias de los maquinistas. Actuaciones que han diluido el concepto "alta velocidad" entre Madrid y Barcelona. 

¿Qué ha pasado? Desde que el pasado 18 de enero un tren de Iryo descarrilara cerca de Adamuz (Córdoba) y chocara con otro tren de Renfe que circulaba en sentido contrario dejando 45 fallecidos, Adif ha estado afrontando críticas sobre el mantenimiento de las vías

En el caso del Madrid-Barcelona, las consecuencias se dejaron ver pronto: limitaciones de velocidad. Entre mensajes confusos, Adif terminaba por imponer restricciones de velocidad temporales en numerosos puntos de la línea, especialmente entre Madrid y Zaragoza. Posteriormente, volvían los 300 km/h. Pero duró poco porque se volvió a rebajar, una vez más, la velocidad

El papel de los maquinistas. Desde entonces, los viajeros entre Madrid y Barcelona han estado reportando severos retrasos, con trenes que han tardado más de cuatro horas en llegar a su destino. 

Como nos explicaron a Xataka desde el sindicato SEMAF, los maquinistas tienen la potestad para reducir la velocidad si consideran que es imprescindible para la seguridad y el confort de los viajeros. Deben avisarlo a los controladores de la línea y dejarlo por escrito en un informe. Además, en cada trayecto se rellena un documento en el que se especifican los problemas que se han encontrado en la línea. 

Un maquinista, que prefirió guardar su anonimato, corroboró esta versión a Xataka y dejó claro que hace meses que circulan a una velocidad inferior al máximo permitido en la línea y, especialmente, entre Madrid y Zaragoza. Así mismo, señaló que llevan meses quejándose de las vibraciones que sufren los trenes pero que no habían recibido respuesta hasta ahora. 

El papel de Adif. A pesar de que sindicatos y maquinistas aseguran llevar meses quejándose de esta situación, no ha sido hasta enero cuando Adif parece haber tomado medidas de mayor calado. La gestora de las vías está haciendo un repaso exhaustivo de las vías a tenor de las continuas quejas de los trabajadores. 

Esos trabajos de inspección y de reparación, cuando se da el caso, están dilatando los tiempos de trayecto. La compañía ha pedido a Renfe, Iryo y Ouigo que den por hecho que los viajes se extenderán a tres horas (y acaban de señalar que estos tiempos de viaje se extenderán hasta diciembre) pero también les ha pedido que eliminen los últimos servicios del día para tener más tiempo para sus actuaciones. 

Colapsado por tierra y por aire. El resultado es una línea de tren colapsada. Los trenes no están llegando a su hora ni tampoco en las tres horas señaladas por Adif (en lugar de los habituales 150 minutos). Y el problema para esos pasajeros, que tiran la toalla con la puntualidad, es que las compañías tampoco se hacen cargo de las indemnizaciones por retrasos, apuntando que son el resultado de un problema ajeno a ellas y que, por tanto, no entran dentro de las políticas de reembolso. 

Al mismo tiempo, la demanda en los vuelos se ha disparado. Sin la posibilidad de ir y volver en el día por tren o por miedo a duplicar el tiempo habitual de viaje, los viajeros se han lanzado a las aerolíneas. Y el resultado son vuelos llenos y precios disparados. Después de que algunos billetes alcanzaran los 300 euros, Iberia ha topado su Puente Aéreo a 99 euros por trayecto. Vueling también ha aumentado sus frecuencias

Y la alternativa por carretera tampoco mejoraba la situación. Solo en BlaBlaCar se ha registrado un aumento en la demanda del 130%, en datos aportados a El Periódico, respecto al año anterior. Las alquiladoras de coche tampoco parecen haberse quedado atrás ya que el Defensor del Pueblo ha pedido a la CNMC que analice si se han incurrido en ilegalidades disparando los precios en los alquileres de coches y los billetes de avión. 

Y problemas para las empresas. Las empresas de ambas ciudades no sólo han tenido que ver cómo se cancelaban o posponían reuniones estos días. Algunas de ellas están teniendo problemas para disponer de sus materias primas. En La Vanguardia recogen el caso de algunas de ellas. Inovyn, en Martorell (Barcelona) tuvo que mandar a sus 300 empleados a casa a principios de esta semana porque no contaban con las materias básicas para producir plástico. “En situaciones normales recibimos un tren al día cargado con diclorometano, un material con el que fabricamos muchos de nuestros compuestos, pero en los últimos diez días nos ha llegado un único tren”, explican al diario. 

Explican que el 18% de las mercancías que llegan al puerto de Barcelona se envían a su destino por tren. Los que lo hacen sobre anchos de vía internacional están parados por obras en el túnel de Rubí y los que utilizan el ancho ibérico circulan por la noche y a cuentagotas. Y en El País explican que el puerto de la ciudad está quedándose aislado, con un 80% de caída en los productos que vienen desde Alemania, Francia o Polonia en tren. 

La alternativa por carretera tampoco está funcionando. La AP-7 ya vive una enorme congestión desde que se levantaran los peajes en la carretera pero, además, no hay camiones suficientes para ser una alternativa completa dado el volumen de mercancías que se mueven por las vías férreas. A esto se suman problemas derivados de las últimas borrascas y el aumento de tráfico derivado de un servicio de Rodalies que no encuentra la normalidad desde hace más de diez días. 

Foto | Phil Richards

En Xataka | España quiere que sus AVE circulen a 350 km/h entre Madrid y Barcelona. Para conseguirlo va a necesitar a China



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La noticia Madrid y Barcelona han construido toda una vida social y empresarial con el AVE. Están descubriendo qué pasa cuando falla fue publicada originalmente en Xataka por Alberto de la Torre .




Fuente: Xataka
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