La Unión Soviética necesitaba sacar del hambre a millones de personas así que se inventó algo: el arte de hacer salchichas
Una nación hambrienta , una economía por planificar y un montón de propaganda por hacer. Cruzarnos hoy con las imágenes del surtido de longanizas que al menos en teoría había disponibles en los colmados para el pueblo soviético durante los años de posguerra es un espectáculo visual, algo que corre en contra de todas nuestras ideas preconcebidas sobre lo que debía haber en aquellas famélicas mesas familiares y también un carrusel de desafíos alquímicos a medida que vamos viendo longanizas más y más elaboradas y exóticas. Puro arte moderno producido en masa en la Unión Soviética (encontrarás una amplia variedad de ejemplos al final del post). Cuenta el divulgador de Youtube de origen ruso My Name Is Andong que todo despegó gracias al viaje a Chicago de Anastás Mikoyán , por entonces alto cargo del Politburó, en 1936. Estuvo viviendo allí tres meses, cuando los países aún vivían un período idílico y de cooperación, y con su estancia no sólo tomó nota de recetas de un mo...