China vendió baterías baratas durante años. El problema es que entre tanto nadie construyó una alternativa
Durante más de una década, el mundo se acostumbró a una idea que parecía incuestionable: las baterías —el corazón de los coches eléctricos , de las energías renovables , de los centros de datos y de la guerra moderna — serían cada vez más baratas. China las fabricaba en masa, dominaba la tecnología, controlaba los materiales críticos y aceptaba márgenes mínimos, incluso pérdidas. Para Occidente, el modelo era cómodo: importar, abaratar costes y acelerar la transición energética. Esa normalidad, sin embargo, ha empezado a resquebrajarse. Un punto de inflexión en el mercado chino. En los últimos meses, varios fabricantes de baterías de litio han empezado a anunciar subidas de precios tras casi tres años de competencia feroz y ventas por debajo de coste. Según South China Morning Post , el caso más visible es el de Deegares, que comunicó un aumento del 15%, abriendo un debate sobre si el sector está empezando a salir del ciclo de "involución", una dinámica en la que produci...