La IA está aligerando el trabajo diario, pero tiene un efecto secundario: se trabaja más para rehacer lo que hace la IA
Cuando la IA empezó a demostrar que podía ser competente a la hora de escribir código, todo un sector se echó a temblar. El de los ingenieros de software parecía uno de esos trabajos que iba a ser rápidamente eclipsado por la llegada de la IA, pero resulta que al final ha sido al revés . Los empleados siguen ahí, los CEO de empresas muy optimistas con el futuro de la IA dicen que, precisamente, se necesitarán más ingenieros en software que nunca y la IA está comprimiendo trabajo que lleva horas a apenas unos segundos . Pero hay un problema: esto no se está traduciendo en jornadas más cortas, sino todo lo contrario. Y todo ello por un problema de gestión que obliga a los trabajadores a saltar entre proyectos sin orden ni concierto. Un problema de gestión, no de tecnología En un reciente artículo , Business Insider expone cómo la IA ha transformado la rutina de seis trabajadores de empresas tecnológicas de l...