Sabemos por qué acabamos comprando el iPhone caro en vez del barato: se llama "teoría del bueno, el feo y el malo"
Suele pasar cada septiembre. Llega la presentación de los nuevos iPhone y empiezan esas preguntas existenciales por la que todos pasamos: ¿merece la pena parar más por el modelo Pro? ¿Me será suficiente con el base? Y aunque intentamos no caer, que nos sirve con el iPhone básico... acabamos la mayoría con el Pro de turno en las manos. Y no es una impresión nuestra, las estadísticas hablan por sí solas: son muchos más quienes comprar el iPhone caro que el barato . Y más allá de una justificación por las pulgadas, batería y cámaras, también hay una estrategia de marketing: la llamada "teoría del bueno, el feo y el malo" o "efecto señuelo". Este "truco" se ya se reseñó por primera vez en 1982 . Más tarde, en los años 90 se profundizó más sobre el tema. En ambos estudios, se demostró que añadir una tercera opción, hace que la elección del consumidor aumente hacia el producto más caro...