Dentro del Instituto de Microelectrónica de Sevilla: aquí se diseñan chips para el espacio y se trabaja en criptografía post-cuántica
La isla de la Cartuja, en Sevilla, es uno de esos lugares que desafían el recuerdo colectivo. Lo que muchos siguen asociando con los solares huérfanos de la Expo'92 es hoy el mayor parque tecnológico de Andalucía por volumen de facturación : más de 5.500 millones de euros de actividad económica, 575 entidades y 31.000 empleados. Pero los números no transmiten lo que sí transmite llegar allí. Calles anchas, mucho verde, cero viviendas. Lo que sí hay, y a raudales, son instituciones, centros de investigación y empresas tecnológicas , además de bares de menú para capturar a sus oficinistas. Es un enclave que parece diseñado para trabajar sin distracciones y que, si uno no lo busca expresamente, pasa de largo sin sospechar lo que hay dentro de sus edificios. El acceso al edificio, en la isla de la Cartuja. Imagen: Xataka. En uno de ellos está el Instituto de Microelectrónica de Sevilla (IMSE) , centro mixto del CSIC y la Universidad de Sevilla. Aquí se diseñan circuitos integr...