Hay una paradójica razón por la que millones de discos duros perfectamente funcionales se desechan cada año
La idea de “tirar a la basura” componentes informáticos totalmente operativos y con alrededor de media década de antigüedad puede tener muy poco sentido si pensamos en los mercados de segunda mano e incluso en reducir los desechos electrónicos. Para muchas compañías, sin embargo, tiene sentido, al menos cuando de discos duros se trata. Cada año, millones de dispositivos de almacenamiento se dirigen obligadamente hacia un único destino: la destrucción . Y no importa que todavía funcionen e incluso que, en caso de ser vendidos, puedan retribuirles una importante cantidad de dinero a sus antiguos propietarios. Se trata de una práctica que en estos tiempos no deja de sorprender. Stellar Info, basándose en datos del Laboratorio Nacional de Energía Renovable de Estados Unidos (hoy rebautizado como Laboratorio Nacional de las Montañas Rocosas ), señala que al menos unos 20 millones de discos son destruidos anualme...