ChatGPT hizo por este hombre lo que los veterinarios no pudieron: una vacuna ARNm que redujo el cáncer de su perra
Paul Conyngham no es biólogo. Tampoco es veterinario. Es un ingeniero de Sydney con casi dos décadas de experiencia en el campo de la ciencia de datos y de la IA. En 2024 su perra Rosie recibió un diagnóstico terrible: tenía un cáncer de células cebadas, el más común en la piel de los perros y prácticamente intratable con los métodos convencionales. Tras intentar de todo, a Conyngham se le ocurrió tomar un camino alternativo: abrió ChatGPT y empezó a hacerle preguntas . ChatGPT como punto de partida . El modelo de IA de OpenAI actuó como asistente de investigación de Conyngham. Le ayudó a trazar un plan en un campo del que no conocía absolutamente nada, y fue el chatbot el que le sugirió explorar tratamientos de inmunoterapia. También le indicó la existencia del Centro Ramaciotti de Genómica de la Universidad de Nueva Gales del Sur (UNSW), y allí comenzó un periplo fascinante . En Xataka El ictus ha dejado a millones de personas sin poder andar. Esta startup española promete s...