"Lo barato sale caro". La mejor lección que he aprendido comprando productos de Apple es a pagar más para comprar menos
Es 2020, estamos entrando en la pandemia y cometo el mayor error de mi vida comprando un Mac . Y no por el producto en sí, sino por la configuración que elegí. Tal fue el error que, seis años después, me acuerdo y hasta siento vergüenza de mí mismo por lo absurdo de la decisión. La buena noticia es que me sirvió para fijarme a fuego eso de que lo barato sale caro. Y eso que barato, lo que se dice barato, tampoco fue. Se trataba de un iMac 2019 de 21,5 pulgadas, uno de los últimos antes del gran rediseño que trajo el iMac M1 . Lo configuré con 512 GB de almacenamiento, un Intel Core i7 y… ¡Solo 8 GB de RAM! ¿Acaso no sabía yo que era poco ya incluso en esa época? Pues sí, lo sabía, pero las prisas y una mala ordenación de prioridades me jugaron una mala pasada. Era una urgencia, pero no es excusa El contexto previo a esta compra es que yo tenía un MacBook Pro de 2017 que se me estaba qued...