No es que el turismo de masas se haya instalado en Madrid, Barcelona o Roma, es que ha llegado hasta las islas Galápagos
El pasado verano, y mientras España le declaraba la guerra al sector, el alquiler vacacional alcanzaba cotas que hasta hace poco habrían parecido más propias de una distopía. De hecho, las plataformas comenzaban a hacer negocio al alquiler de piscinas por horas. Mientras, en lugares como Nueva York, quienes cerraron el grifo a Airbnb en 2023, habían descubierto que dos años después solo están contentos los hoteles. Con este escenario, las islas Galápagos se han encontrado el problema en casa. La llegada de Airbnb. Lo contaba el New York Times . En las islas Galápagos, uno de los entornos naturales más delicados del planeta, el auge de Airbnb tras la pandemia ha transformado el panorama turístico. Alicia Ayala , conocida como “la reina de Airbnb”, simboliza este giro: alquila apartamentos a precios accesibles que atraen a mochileros y familias de clase media, en contraste con el turismo elitista que domi...