Países Bajos está levantando un reactor nuclear entre dunas y agua subterránea. La obra es una pesadilla de ingeniería
En la costa norte de Países Bajos, a unos 60 kilómetros de Ámsterdam, hay una obra que parece avanzar a contracorriente del terreno. Entre dunas, capas de arena y un nivel freático que condiciona buena parte de los trabajos bajo tierra , está tomando forma un nuevo reactor nuclear . No es el tipo de lugar que uno asociaría de entrada con una construcción de esta escala, y precisamente por eso la elección resulta tan llamativa. Si levantar un reactor ya exige una ingeniería extremadamente controlada , hacerlo aquí obliga a responder primero una pregunta mucho más básica: por qué hacerlo precisamente en este punto. La respuesta está en Petten. Allí funciona desde 1961 el High Flux Reactor (HFR) , una instalación que nació vinculada a la investigación nuclear y que, con el paso de las décadas, se especializó cada vez más en la producción de radioisótopos médicos. A su alrededor se ha desarrollado durante décadas...