En esta aldea de 211 habitantes basta con cruzar la calle para cambiar de provincia. Eso complica hasta las cosas más básicas
En el fútbol, una simple línea de cal decide si un gol vale o se anula, y para medirla hacen falta una sala de vídeo, cuatro árbitros y alguna que otra crisis (a la “mano de Dios” me remito). Pero en Ventorros de Balerma la línea es una simple calle. Y no hay VAR. De un lado, Granada. Del otro, Córdoba.
En medio, una aldea que comparte las verbenas, bares y colegio, pero no ayuntamiento, ni la provincia y mucho menos los recibos. Como otras fronteras absurdas, la rareza se vuelve problema cuando toca cobrar impuestos, contar vecinos o decidir en qué fase de una desescalada vive un consultorio.
Dónde. La aldea cuelga de la sierra de Campo Agrio, a un paso del pantano de Iznájar. La frontera es una calle con el nombre menos sutil de España, El Límite, y una fuente. A un lado manda Loja (en Granada). Al otro, Iznájar (en Córdoba). La fuente de Malerva, que por transliteración acabó siendo Balerma, es la que da nombre al lugar. Hasta hay una ermita, la de San Isidro, terminada en 1908 con el dinero de un vecino que cumplía una promesa. Es un pueblo con una sola fiesta y dos expedientes.
Por qué. Por herencia histórica. El caserío de Valerma nació en el Reino de Granada, a pocos metros de la frontera que desde el siglo XV lo separaba del Reino de Córdoba. En 1833, Javier de Burgos convirtió los límites de los reinos en límites de provincias, y la franja separadora se quedó en el mismo sitio. El pueblo, en cambio, se desplazó: a comienzos del siglo XX creció alrededor de unos ventorros, ventas de hospedaje junto a la carretera de Loja a Iznájar, y se coló en terreno cordobés a medida que engordaba.
Quién hace qué. Por ejemplo, el colegio C.P.R. Iznájar Sur está en la parte cordobesa, igual que los 2 bares. El consultorio pertenece al distrito sanitario de Granada y a la zona básica de Loja. Según la prensa de 2020, el agua llega a toda la aldea desde Iznájar y la basura la recoge Loja. No es mal acuerdo, la verdad. El código postal es 14978 en un lado y 18312 en el otro, y el teléfono fijo empieza por 957 o por 958 según la acera. Un niño con fiebre en el recreo cordobés necesita médico granadino: siguiendo con los símiles futbolísticos, esto es un contragolpe de acera a acera.
Dos recibos. El IBI lo cobra el ayuntamiento donde está el inmueble, y cada ayuntamiento fija su tipo dentro de la horquilla legal: del 0,4% al 1,1% en vivienda urbana. Dos casas idénticas separadas por una calle pueden pagar importes distintos. Y con las ordenanzas pasa lo mismito: cada mitad vive bajo su reglamento.
Cuántos son. A día de hoy, Ventorros no tiene padrón propio: el INE cuenta cada mitad en su municipio. En 2019 sumaba 143 empadronados en Iznájar y 166 en Loja, 309 en total. Cada ayuntamiento cuenta solo a los suyos, y de esos números cuelgan los repartos por habitante. Las cifras bailan según quién sume y cuándo: 211, "menos de 300" o hasta 500 vecinos. La parte cordobesa tocó su pico de población en 2004, con 185 empadronados. En 2025 eran 126: 59 menos. En cualquier caso, es un censo con más margen de error que un fuera de juego milimétrico.
Desescalada. En mayo de 2020, la desescalada del confinamiento les dio el partido más raro de su historia. La parte granadina empezó en la fase 0 y la cordobesa en la 1: el consultorio en una, los bares y el colegio en la otra. Con la movilidad entre provincias prohibida, cruzar la calle era infringir el estado de alarma. El alcalde pedáneo, Julián Ruiz, anunció sentido común, y el sentido común ganó: todo el núcleo se quedó en la fase más ventajosa.
No es la única. Quiera la ironía que haya otro caso similar en la otra punta del país. En Cataluña, la calle de las Dos Provincias separa Bellvei, en Tarragona, de Castellet i la Gornal, en Barcelona. Allí hay una vivienda partida literalmente entre las dos. Un clásico.
Imágenes | Pepe Chocolate para Flickr
-
La noticia
En esta aldea de 211 habitantes basta con cruzar la calle para cambiar de provincia. Eso complica hasta las cosas más básicas
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Isra Fdez
.
Fuente: Xataka
Enlace: En esta aldea de 211 habitantes basta con cruzar la calle para cambiar de provincia. Eso complica hasta las cosas más básicas
Comentarios
Publicar un comentario